En los últimos años el segundo gigante asiático ha ido escalando posiciones hasta hacerse con un lugar privilegiado en cualquier ámbito que se precie. La India lo inunda todo.
El cine es un ámbito indiscutible de la supremacía india: Bollywood es una auténtica fábrica de billetes, con una producción de películas que supera los 1.000 títulos al año. Hasta hace no mucho, sin embargo, no eran demasiadas las pelis indias que llegaban a Occidente, ya que la mayoría se comercializaban en lengua hindú para ser distribuidas a nivel nacional.
El año pasado la producción anglo-hindú Slumdog Millionaire (2008, Danny Boyle), que ha cosechado un sinfín de premios en los más variados festivales -entre ellos ocho estatuillas doradas en la última edición de los Óscar (incluida la categoría de Mejor Película 2008)- ha revolucionado al mundo entero. Casi todos los medios de comunicación hablaban del “fenómeno Slumdog Millionaire”. Claro, que ese fervor por la película también ha desatado el efecto contrario, dando lugar a detractores del fenómeno.
Sea como sea, lo cierto es que Slumdog Millionaire -y por consecuencia la India- está en boca de todos. La buena acogida mundial de la película ha abierto una puerta al cine indio en el marco del Festival de Cine de Cannes, recientemente celebrado, tal y como recoge el diario Indian Today.
Estos días, además, Madrid ha acogido la octava edición de ImagineIndia Film Festival, que durante once días (del 20 al 30 de mayo) ha proyectado más de 100 horas del mejor cine indio de los últimos años, centrándose en títulos del llamado Parallel Cinema o cine independiente (en contraposición con la corriente más comercial de Bollywood).
Hasta el Corte Inglés se ha apuntado en los últimos años al fenómeno India, dedicándole una de sus ya tradicionales “Semana de… en el Corte Inglés”. Aunque en una primera lectura tenderíamos a verlo como una estrategia meramente comercial, el “visitante” puede vivir una auténtica jornada cultural, ante la gran variedad de artículos indios no solo de moda textil, sino también de decoración, artesanía o gastronomía típica del país.
Lo dicho, la India viene pisando fuerte.









